El pescado producido para el consumo debe ser cosechado cuando alcance el tamaño requerido en el mercado. Por ejemplo, las tilapias están listas para ser cosechadas en un plazo de seis a nueve meses, según el tamaño al momento de la siembra, el tamaño objeto de la cosecha, la temperatura del agua y el nivel de manejo empleado. El momento de la cosecha se determina a través de un muestreo regular que se debe hacer dos veces al mes.
Uno o dos días antes de la cosecha, la alimentación y la aplicación de fertilizantes deben interrumpirse.
Además, durante la cosecha (pesca), los peces deben ser revisados para detectar sabores desagradables, deben ser recolectados durante clima fresco (temprano en la mañana o al final de la tarde) y el equipo de recolección y transporte debe ser alistados con mucha anticipación para asegurar un estrés reducido y una mortalidad mínima de peces.